miércoles, 1 de julio de 2009

No la violamos en la ambulancia´



Los dos acusados, ayer, en la Audiencia de Las Palmas. ADOLFO MARRERO
Un técnico sanitario y un conductor de ambulancia niegan que violaran a una paciente en pleno servicio. La joven estaba ebria y confusa, pero sostuvo que la vejaron con una jeringuilla y uno de los acusados se aprovechó de ella. Ellos alegan que le inyectaron suero por la nariz para espabilarla.
M. REYES El fiscal les acusa de violar a una paciente mientras la transportaban en ambulancia al centro de salud del Puerto, en la capital grancanaria. En concreto solicita 14 años de cárcel para Guillermo Isaac S. S. y Juan Miguel R. A., ambos empleados de Aeromédica, que es la empresa contratada por el Gobierno de Canarias para gestionar el Servicio de Urgencias Canario (SUC). Sin embargo, los dos acusados negaron ayer ante el tribunal que vejaran a la joven. "Le tomé la tensión, la frecuencia cardiaca y le suministré suero por la nariz para que recobrara la conciencia", declaró Guillermo, que lleva siete años trabajando como técnico sanitario y fue quien atendió a la chica en la ambulancia. El conductor, Juan Carlos, con 13 años de servicio a sus espaldas, coincidió en la versión de su colega, aunque añadió que el suero era para "espabilarla". La víctima estaba en una discoteca del centro comercial El Muelle, con síntomas de intoxicación etílica y bajo los efectos de alguna sustancia estupefaciente. No podía mantenerse en pie y los sanitarios decidieron llevarla esa madrugada de diciembre de 2005 al centro de salud más cercano. También aseguran los acusados que invitaron a una amiga de la joven a que les acompañara en la ambulancia, pero ésta prefirió ir en su coche detrás del vehículo de emergencias. La joven no llegó a ingresar en el ambulatorio, según los procesados porque se sintió mejor y su acompañante firmó el alta voluntaria, justo cuando estaban a escasos metros del centro médico. La amiga aludida, en cambio, afirmó que los acusados le prohibieron ir en la ambulancia. También dijo que el vehículo circulaba muy lento, a unos 30 o 40 kilómetros hora por la autovía, y que pararon en una calle bastante antes de llegar al centro de salud. Luego la afectada le contó que la habían violado y ambas fueron al ambulatorio de Arucas. Al día siguiente acudieron al Materno Infantil y denunciaron lo ocurrido. Antes de esa declaración, la víctima expuso una versión similar. "Me metieron suero por la nariz y por la vagina como si fuera un animal", testificó la joven. Agregó que después fue violada por el técnico sanitario, mientras el chófer le "animaba" con frases que no supo precisar. Tampoco explicó con claridad cómo se consumó la agresión, ni por qué se deshizo de la ropa que llevaba esa noche. El fiscal Demetrio Pintado la creyó, mantuvo la acusación y concluyó que el suero fue utilizado para lubricar la vagina de la mujer. Las defensas, con Francisco Mazorra a la cabeza, pidieron la absolución. Se basaron en las "contradicciones de la víctima" y en los informes forenses, que no hallaron elementos para certificar la veracidad de los hechos denunciados. En la exploración ginecológica sólo se detectó un cardenal en el muslo.

No hay comentarios: