La huelga de ambulancias acaba al igualar los sueldos al resto de España
Trabajo dictaminó ayer el laudo de obligado cumplimiento, efectivo con fecha de 1 de agosto
El laudo pone fin a un conflicto que lleva abierto más de tres meses. / da
Natalia TorresSanta CruzMás de tres meses de huelga en el sector de las ambulancias han finalizado tras el dictado ayer del laudo de obligado cumplimiento elaborado por el inspector de la Dirección General de Trabajo, José Subirats, por mandato del Gobierno de Canarias. Un documento que resuelve que la principal demanda de los trabajadores, el incremento salarial, sea tal que se equipare a la media nacional. Esto supone que sólo en 2007 la subida sea del 20% y que tanto Administración como empresarios deben aplicar este mismo año.El laudo tendrá vigencia desde el uno de agosto de 2007 hasta el 31 de diciembre de 2009 y hará las veces de Convenio Colectivo si no se llegara a la redacción del mismo en ese tiempo. La subida salarial toma como referencia el documento presentado en su momento por Gestión Sanitaria de Canarias (GSC), en el que se reconocía la necesidad de incrementar los salarios, estableciendo los tramos y formas de hacer efectivos los incrementos. En ese punto, tal y como señala Subirats, se bloquea la negociación porque la Administración, aunque acepta el informe, no puede pagar de forma retroactiva los incrementos y los empresarios no quieren anticipar dinero.Para solventar este punto, Subirats dice que "bajo el principio de equidad y la subida de sueldos considerable de los salarios de los trabajadores que supera el 20% sólo este año, y que el criterio fijado cumple con la petición de los trabajadores de igualarse con la media salarial de los trabajadores de España entiende que debe moderarse los efectos económicos retroactivos del laudo y repartirse el esfuerzo entre empresarios y trabajadores", por ello establece como fecha de aplicación el uno de agosto y no el uno de enero como establece el Convenio nacional. El inspector de Trabajo no entra a valorar la readmisión de los trabajadores despedidos, otra de las revindicaciones fundamentales de los sindicatos, y dice que "son relaciones laborales que entran dentro de la esfera de las facultades empresariales o de los derechos individuales". Sin embargo, recomienda, a pesar del "nivel del violencia alcanzado durante el conflicto" que las partes recuperen el "camino del respeto".En el documento se hace referencia a la inclusión de una comisión paritaria del Convenio Colectivo porque "el frustrado proceso negociador no puede terminar ahora" y establece que se reanuden las negociaciones con el fin de poner en práctica lo dictado por el laudo así como para elaborar un Convenio Colectivo que evite la repetición de una huelga. Recomendaciones.
Subirats señala que en el proceso negociador ha habido "agresiones, insultos, sabotaje de ambulancias e incumplimiento de servicios mínimos" así como que la justa revindicación de salarios más altos fue respondida desde el principio con "subidas altas y su equiparación con los del resto de España, estando la Administración dispuesta a ello".El árbitro afirma que muchas de las situaciones vividas durante la huelga obedecen a que "el miedo es el que los guía y a nadie se le puede pedir que se convierta en héroe ante la coacción". Bajo esta premisa solicita a las partes que "cesen" en las acciones que puedan continuar con el conflicto y "a los empresarios específicamente" les pide que tengan en cuenta las circunstancias y valoren y revisen las sanciones a los trabajadores.
viernes, 10 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario